
Cuando era niña todo era más fácil, simplemente me callaba...
Y callar cuando todos gritaban,pensar cuando el ruido abundaba, jugar cuando no había nadie era lo más sencillo, y reír cuando mi madre sumergida en sus neurosis pasajeras me golpeaba y luego lo olvidaba. Pero también muchas veces lloraba, cuando mis juguetes se rompían, al sacar de calificación un 9 y no un 10 y porque mi hermana me molestaba.
Cuando eres niña nada de lo que te hagan duele o importa (al menos a mi no me importaba) no importaba si me encontraba sola o acompañada, nadie podía tocarme realmente, no podía sentir que nada me marcara emocionalmente. Lo difícil viene cuando te conviertes en un adulto y estúpidamente recuerdas todo eso y te das cuenta que por alguna razón te duele, pero te parece un dolor estúpido, porque daña solo ahora que lo recuerdo y en aquel momento no sentí nada. No recuerdo haberme sentido agobiada al ver a todos gritar y arrojarse cosas, no recuerdo haber extrañado a mi madre cuando mi hermana lloraba por ella, estaba cómoda jugando sola sin amigas durante horas. Sólo recuerdo un minúsculo miedo cuando el me perseguía con el cierre abajo y su pene fuera del pantalón, pero nada importante. Hoy en día lo odio y nose porque, quizá no tengo nada mejor que hacer.
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